lunes 29 de diciembre de 2008
Pertenencias anónimas
miércoles 17 de diciembre de 2008
Falacia del otro lado de Europa
martes 9 de diciembre de 2008
Lapsos
¿Qué pasa en todo ese tiempo, que pasamos sin hacer algo?
(no contesten, es una pregunta retórica) (además no los puedo escuchar)
Es interesante pensar que siempre que no hacemos algo hacemos otra cosa. Que si no invertimos nuestro tiempo acá lo hacemos allá, o aquí, que es un poco más español neutro que acá, por lo tanto, tiene otro significado.
Pero, ¿y si hay veces que el tiempo simplemente se transforma en un lapso vacío? Nada de contenido, nada de sucesos, nada de nada, tiempo echado por la borda, pulverizado.
Yo no creo en esta postura, lo que sí pienso es que el tiempo no es necesariamente acumulativo.
Procedo a explicar:
(algunos piensan que solo por vivir se acumula, se hace uno dueño de la experiencia, vivida, pasada, experimentada y por lo tanto propia.
(yo sin embargo creo que hay veces que destruimos nuestro estar, haciendo cosas totalmente contra natura de lo que se supone debe hacer el hombre (no me refiero a manejar o cosas por el estilo, ni cosas moralmente incorrectas, sino gestos vacíos, ejemplos dependen de la vida de cada uno), cosas que no solo nos dejan un vacío emocional, intelectual y empírico, sino que ocupan espacio en nuestra memoria (como una suerte de materia negra chupa-todo, y consumen el lugar reservado al tiempo vivido y no a los lapsos negros.
no es que odie la palabra "lapso", de hecho me encanta ahora que la he repetido para mí mismo. me parece como un "labio" que se cierra en una bocanada de tiempo.
que en este momento no tengo.
chau
viernes 5 de diciembre de 2008
De palabras ni hablar
La naturaleza tiene lo suyo, pero esto lo supera.
¿Los inventos del ser humano? En un momento hubiese dicho que no, pero estoy hablando justamente de eso, de una invención humana. Si bien ya lo explicó Neruda, y lo confirmó Cortazar la palabra es la creación mas importante del hombre a lo largo de la historia.
Más allá de todo eso (no deseo irme al diablo), hay una palabra que me llamó la atención. No lo había notado, estaba recubierta de polvo de modo que no podía verse.
Cartucho.
Léase en voz alta una determinada cantidad de veces, las suficientes como para que logre perder el sentido. Luego, habrá que observar que la vocal abierta en conjunción con el sonido gutural de la "C" y la fuerza de la "r" dan lugar a la magia que nos trae la combinación de la "t" y la "ch". Combinadas, obviamente con dos vocales que no se quedan atras.
¿Vieron? Les dije que era lindo.
Quiero invitar a mis compañeros de blog, y a la gente que pasa de casualidad a darnos a conocer sus palabras favoritas con su respectiva fundamentación.
miércoles 26 de noviembre de 2008
Termó-metro
Sentado en una esquina, posición de indio, piernas cruzadas, bendita sombra. Hacía tiempo. Nadie nunca sabrá qué esperaba, menos la señora que cruzaba la calle llorando. Un hachazo le había cortado el dedo anular el día posterior a su casamiento. Chau dedo, chau alianza. Eso pensaba él, sin darse cuenta que el sol ya se asomaba sobre su metro cuadrado y le quemaba el índice a través de sus anteojos. Chau Napoleón querido, chau historias ambiociosas.
lunes 3 de noviembre de 2008
Me caNSé
Me indigno por tantas cosas que a veces me siento una vieja chapada a la antigua. Pero es mi deber civil, más bien obligación personal, compartir mis rayes con ustedes, mis más queridos lectores. ¿Qué pasa que las personas no se conocen personalmente? ¿Por qué se mide la afinidad que se tiene con una persona por la cantidad de "jajaja" que hay en las conversaciones de MSN? Se averiguan gustos y preferencias por medio de una pantalla y, una vez que se sabe de memoria cada detalle del sujeto en cuestión, se sale. Es lamentable que ya no existan hombres que soporten un ataque de alergia porque su chica eligió inocentemente ir a cenar pulpo, o que haya pocas risas espontáneas cuando ésta saca de su cartera rosa Dolce Gabbana un DVD de Rammstein.
Me apena que un hombre se conforme con pedir la dirección de mail en los primeros cinco minutos de una charla...me imagino la magia de los novios, hace cincuetna años, cuando se sonreían de verdad y no escribían :D, y se miraban a los ojos para decirse te quiero, y no un TKM tan falso como gastado.Me imagino los nervios de caminar por primera vez de la mano con esa persona, incomparables con el "tu chica está escribiendo un mensaje...".
Me indigna que el perdón y gracias tecnológicos sean parte de una conducta plausible y que el valor de hablar cara a cara se esté devaluando como una gota de tinta en un balde lleno de agua. Me niego a aceptar esta nueva forma de relación, que no capta la esencia de las personas; las voces, sus abrazos, y hasta sus rechazos.
A mi dame un papel, un lápiz, un mate y chocha de la vida. De veinte, cuarenta o setenta años, sé, y estoy segura que ustedes también, que los mejores recuerdos se componen con los momentos que nacen de la misma nada, con amigos, familia o algún desconocido copado.
Es una lástima que hoy sólo puedan conocer esto que pienso del mismo medio que critico; pero por ahora eso lo dejamos para otro capítulo.
miércoles 29 de octubre de 2008
WANTED (En español: Peligro en la pradera urbana, la resurrección)
Lo que termina pasando, el 84,7% de las veces- según estadísticas oficiales del INDEC- es el conocido "ahogado en un vaso de agua": el sujeto se hallará (inusitada sorpresa para el susodicho) completamente rodeado de su propio ser, ensimismado en el espacio virtual/real que comprende el interior del recipiente, donde hace instantes revolvía sus incógnitas, despojadas de la contraparte siempre faltante, la responsitiva.
Así es como se manejan las mafias de gaseosas hoy, para eliminar a los elementos que consumen un solo vaso de whiskey, pero se lo quedan mirando horas como si estuvieran borrachos, tratando así de atraer a alguna joven indecente o misericordiosa a sus garras fetichistas del amor triste.
Pero las mafias de gaseosas y bebidas no pueden soportar eso, ya que si se expande esta tendencia, los sistemas de asentadera se verán desbordados de símil alcohólicos tristes, que consumirán un exclusivo y chabacano whiskey.
Yo se lo dije, lo dije, yo se lo dije.
¿Por qué? ¿Por qué no te cepillas los dientes amor?
Yo trato de ser sutil, pero le qudan pocos. Ya preocupa...
sábado 25 de octubre de 2008
Selección natural
miércoles 22 de octubre de 2008
Quiebre
Nuestra mirada fija, frías miradas.
¿Cómo fue que pasó todo esto? Necesidad, impaciencia. ¿Pero acaso teníamos oportunidad? Imprudencia.
¿Cómo pudo entrar en ese paquete?
¡¿CÓMO?!
No pensamos que fuese tan rápido. ¿Relámpagos, en pleno verano? De repente, encima nuestro. Desplegó sus extremidades, ¿metálicas?
Nos tomamos a nosotros mismos, "¿así, así va a ser?"
Crujidos como de maleza, oscura, segundos de incertidumbre. ¿Frío? ¿Humedad?
Otra vez, crujidos. Pero esta vez como de papel.
¿Qué? Como de envoltorio
"¿Todos estamos?"
¿Alguien puede prender una luz?
Alguien...nos están pateando.
¡Basta!
¿Qué es esto?
...
Más bien...sería correcto decir que es como celofán.

domingo 19 de octubre de 2008
Mala sangre
No, te dije que no te preocupes. Estoy muy mal, sí, pero no te hagas drama. Estuve llorando toda la noche, pero ya fue. Sí, hace años que no me pasaba algo así. No tengo ganas de hacer nada. Pero qué se le va a hacer, ya me cansé de escuchar mis quejas, olvidate. No me puedo olvidar de lo que pasó, no creo que nunca lo vaya a hacer. No me quiero levantar, no quiero comer, no quiero hablar. Y bueno, son cosas que pasan. ¿Tenés idea si cualquier puede acceder a un arma? No, no te asustes che. Si vos sabés que no me hago mucho problema por las cosas. Andá vos, yo después veo si me copo. Por ahora no. Estoy bien. Me quiero ir a otro lado. Pasame el valium.
domingo 12 de octubre de 2008
Los chinos de a la vuelta
Les quiero contar, que Norma la vecina del 4ºE descubrió que los chinos apagan las heladeras de noche. Desde que me enteré he dejado de comprar ahí, ahora entiendo porque el arroz me caía tan mal. Pero esto no era lo único criticable... ¡Son de careros! Prefiero ir al almacén de Don Alfredo que me vende la leche 10 centavos más barata. Antes estas cosas no pasaban, no había chinos, son una novedad.
jueves 9 de octubre de 2008
Instrucciones para sentarse
Finalmente se procede a la acción. Reclinar en simultáneo las piernas, provocando un ángulo de 45 grados entre la cadera y la cabeza. Hacer un ligero esfuerzo que colabore con la fuerza de gravedad y la felicidad de los muslos que, relajados, se dejarán caer sobre la superficie elegida anteriormente.
Disfrutar del asiento con una rica limonada en mano y el sol resplandeciente que traspace atmósferas enteras sólo para llegar hasta donde usted está.
sábado 4 de octubre de 2008
A Ver Cómo Te Esplico
Hay otras cosas.
Sino no se esplica que después de tanta analogía, tanta metáfora, no sea yo loco, perdido, colgado, sino artista.
Porque entre locos y cuerdos, hay artistas. Porque entre blanco y negro, hay dulce de leche. Porque entre tanga o coulotte, hay bombachita. Entre fainá o no fainá tenés...claro, se...media con fainá y media sin...
Y vaca y toro está mediados por...novillo se podría decir, ¿no?
New age y fernet, já, esa es fácil. Entre new age y fernet tenés campari.
¡Ah!, entre vaca y toro, tenés alambrado.
¿Ahora se entiende?

?
miércoles 24 de septiembre de 2008
Piacere
Abrió la heladera, la cerveza más fría afuera. Cual fiera corrupia, la destapó de un sacudón. De dientes, de boca, gruesa mandíbula. Mitad de monoambiente con olor a cebada fermentada, consecuencia de la brutalidad humana. Tampoco le importaba. El galgo aprovechó la mala jugada y atrajo con su lengua la sustancia de la tentación.
Timbre. La amiguita de toda la vida. Desnuda de un sacudón, oscuro halo de satisfacción. Goce de grandeza, inmediación orgánica. Aunque humana. El galgo apaciguado por la ebriedad, alienado en su realidad.
jueves 18 de septiembre de 2008
Cerrados
Tenía los ojos cerrados, de todas maneras podía distinguir cada cosa que había en la habitación. La silla, el escritorio, la guitarra pendiendo sobre un mueble, todo tenía su silueta, la misma que con los ojos abiertos. Entonces, no supo que pensar. Mejor dicho, sabía bien que pasaba. Sus ojos estaban abiertos, pero él los sentía cerrados, completamente. Intento comprobarlo con sus dedos, no había caso, estaban cerrados. Seguía viendo.
Pensó en tratar de abrirlos, pero decidió comprobarlo una vez más con sus manos. Continuaban cerrados. Haciendo fuerza en su interior, abrió los ojos. No vió lo mismo que antes. Observo algo, en realidad, a alguien. Esa sombra que se abalanzó sobre su cuerpo tendido no lo dejó dormir en toda la noche.
domingo 14 de septiembre de 2008
Un mudo en la garganta
Siempre vivimos en el mismo departamento sobre la calle Florida. Atestada de gente como está las veinticuatro horas, aún así nunca tuvimos contacto -ni siquiera visual- con alguien que viviera en el mismo lugar donde pasábamos nuestras noches en semana, nuestros días en descanso. Nuestra paso por el mínimo espacio de vecindad se reducía a un neto descenso de tres pisos por ascensor, una mirada de reojo al mega espejo del vestíbulo para corroborar que no estábamos ni por las rodillas de aquellos que caminaban fuera, vestidos de trajes de gala, y un rejunte de fuerzas previo a la salida para enfrentar la peatonal atestada de hombres, mujeres, celulares, oficinas, publicidades, laptops, y McDonalds. Ni siquiera había un portero a quien pudiéramos dedicar nuestro buendía. Entonces eran días silenciosos, apagados, sin sentido. La boca se nos secaba y las palabras sólo nacían si eran parte de una frase predeterminada, automática; unboletoporfavor, señorasiéntese, permiso, no,gracias.
Cuando tomábamos coraje nos sentábamos e intentábamos diagramar algún tipo de carta documento que reclamara la presencia de un portero que nos representara, que nos recibiera aún con una mínima mueca de bienvenidosnuevamenteasucasa. No hacía falta que nos abriera la puerta, que nos dejara la correspondencia en nuestros respectivos departamentos, que nos compartiera de ese mate dulce que tomara todas las mañanas, no. Que esté, simplemente. Pero nunca aprendimos a diagramar, las clases eran sólo participativas. Y nosotros vivimos en este edificio toda la vida.
domingo 7 de septiembre de 2008
Barata La Papa
Pasos blancos en el aire,
como si filtrase entre piedras
el poco tiempo que nos queda,
para decirle nada a nadie.
Tal vez cremados, hinchados, vencidos.
Por ahí no somos como quisimos,
pero lo prometido...
Ligereza embravecida del otoño,
poesías precoces precocidas.
Desvanecido el tacto,
reconozco,
(tampoco nací navío).
lunes 25 de agosto de 2008
atráS
Puse marcha atrás y lentamente solté el embrague. Al principio retrocedí despacio, con cautela, mirando por todos los espejitos. Pero estaba yendo demasiado lento, y yo tenía que recorrer un largo camino, no tenía tiempo.
Así que aceleré.
Mucho.
Nunca pensé que podía ir tan rápido yendo para atrás, era muy raro. Sentía como la aceleración del auto me tiraba para adelante, hacia el volante.
Entré en la avenida. Los autos me esquivaban y tocaban bocinas intensas. Tanto así que parecía que había una bocina sola, constante. Un ruido eterno que me acompañaba mientras viajaba hacia atrás.
Finalmente llegué.
Me bajé del auto, entré al bar.
Fui a dónde estaba sentada y le dije:
"Perdoná, ¿no me das tu mail?"
lunes 18 de agosto de 2008
De misterios nocturnos

Y ese techo oscuro abarrotado de brillatina nos hipnotiza por un buen rato, y más todavía si se lo chusmea justo el día en que toma té con su vecina preferida, esa que por alguna razón desconocida lleva a su conejo como si fuera la mismísima sombra de la que no puede prescindir.
Y entonces la noche, como el mar, el fuego, o las tormentas de invierno, nos recuerda a aquel momento que queremos y no debemos recordar -o debemos pero no queremos- y nos empuja a la nada de la incertidumbre. Pero no siempre tenemos la suerte de quedarnos dormidos en estos momentos, y entonces la noche se hace día en nuestras camas, el mar se transforma en calle de arena y treinteañeros en cuatriciclo, el fuego se apaga y cesan las tormentas de invierno. La poesía desaparece, se extingue en un lapsus casi tan rápido como el de su nacimiento. Vuelve la monotonía, vuelven los gritos vacíos. Y los momentos que debemos y/o no queremos recordar se esconden por otro buen rato.
miércoles 13 de agosto de 2008
Memorias

Pero desafortunadamente, me tocó convivir con un demonio que no es muy amigable a las visitas. Digamos que es medio territorial el susodicho. Si siente que alguien entra en la casa en seguida se le hecha al humo, se pone como loco, y algunas veces se le ha ido un poco la mano con la reacción. Así que, por la integridad de mi familia, y para evitar peleas y discusiones que nunca llegan a ningún lado, nunca invito a mis parientes a casa.
Resulta que estaba hojeando este álbum de fotos, que tenían ya unos cuántos años, antes de que empezara a convivir con el demonio. Él suele mostrarse reacio a revisar mis recuerdos, especialmente los familiares, aunque por supuesto no tiene problema en releer los recortes de diario de las veces que hizo alguna travesura (por ejemplo ésta).
Por eso me extrañé mucho cuando anoche no emitió ninguna queja luego de que abriera el álbum con las fotos de mis vacaciones en Mar de las Pampas. Yo me hice el distraído como si no pasase nada raro, y él siguió sin decir nada. Se reavivaron muchos recuerdos y sentimientos en mí al entrar en ese fantástico mundo que fue mi adolescencia, y las vacaciones en Mar de las Pampas. No pude evitar despedir algún que otro suspiro, y sonreír al verme de joven, con mis sandalias y mis medias, por miedo a los escarabajos.
Al fin las fotos se acabaron, y tuve que guardar el álbum. Luego guardé el cajón nuevamente en su lugar, y me senté en la cama a reflexionar sobre cómo pasa el tiempo.
-JaJaJaJaJaJaaaahJaJaJaJaJaJa- y así siguió por medio minuto, hasta que una voz cavernosa que conocía muy bien se atragantó con las palabras:
-¡Qué pelotudo que eras, por Dios!- estalló.
Por supuesto, le dije que tratara de no usar el nombre de Dios en vano.
lunes 4 de agosto de 2008
La familia unita
Teléfono. Marco.
-Hola? (del otro lado)
-Si, ¡querido! Menos mal que todavía estás en tu casa, pensé que a esta hora ya habías salido para el laburo. Ayer al final me quedé dormida y no te llamé. Estuve floja, perdón. Pero no te vas a imaginar lo que me pasó, horrible. Viste que hace mil no me depilaba, ¿no? Fui a probarme un vestido, sin mangas. Se me cagaron de risa, nunca tuve tanta verguenza junta, te juro. Encima salí del local este y tenía que ir a comprar esa prueba de embarazo de la que te había contado. Voy sin problema a la farmacia de acá, total el barrio es grande y no se corre la voz de nada. Lo pido muy tranquila, miraba hebillitas mientras. Voy a pagarlo, estaba en otra. ¡Y recién ahí me di cuenta! Me atendió Lily, la amiga de mi vieja. Me desaté y até los cordones para hacer tiempo mientras otra mujer envolvía la cajita, pagué con la mirada baja y me fui lo mas rápido que pude. Casi que corría, imaginate. Salgo de la farmacia, y ¿con quién me vengo a encontrar? Con el maldito ser inferior. Sí, tu cuñada. ¡Qué pesada! Juro que no me siento a hablar con ella nunca más, cinco minutos máximo. Es realmente exasperante, ¿te acordás cuando me contaste la idiotez que te había planteado la otra vez sobre tu hermano? Sí, le faltan varios jugadores. En fin...ya me cansé de escucharme. ¿Vos? ¿Tu día?
-Ehh..Pau, soy Pablo. Mi hermano no está.
Para este tipo de situaciones debería existir la máquina del tiempo. Tan simple, tan útil. Simple no sé, útil seguro. Esa maldita relación genética, todas las voces iguales en una misma familia, así sea compuesta por tres, seis o diez personas. Se hace difícil distinguir cada miembro, sobre todo cuando viven en una misma casa. Cómo debe ser con los gemelos, o mellizos. No me quiero imaginar.
jueves 31 de julio de 2008
El Viajar
Casi tan rápido lo sacude el torrente, que no escucha el sonido del tren, naciente debajo suyo, como el crepitar del fuego.
El pasillo no está desierto, gente pasa y vuelve a pasar, pisando la alfombra roja del hermoso y pulcro tren.
De repente, el joven siente un leve malestar, en el interior de su ser, como si algo estuviese de más, un peso que no es suyo, que no debería cargar, una culpa ajena, pesada, que lo hunde.
Mira hacia afuera, buscando un escape, ve una pequeña granja al costado del camino, casi en el borde de las vías del tren, un hombre, con jardineros.
El malestar cesa, vuelve a respirar normalmente.
El joven se relaja, la anciana en frente suyo lo mira impaciente:
"Tarde o temprano te vas a tener que tirar ese pedo, nene," piensa para sus adentros.
martes 29 de julio de 2008
Deshojando el tiempo
Hoy aquel ya no es más el que corría en las grandes ligas, meta trabajo, lleno de vida. Hoy tan sólo medio metro separa su mirada del suelo, pequeño libro abierto. Ayer su prioridad fue nunca dejar de amar, más hoy reza rogando poder recordar.
Su mano curtida por los malditos inviernos tirita al querer inmortalizar esas palabras que un día creyó oír, esos besos que un día sintió recibir. Y la gente que cuida y limpia el lugar en el que hoy él está lo intentan ayudar, toman su mano y su birome, y garabatean con prolijidad aquello que su memoria le dicta. Pero él no se los permite. En cambio, pide otro papel, otra birome. Cree en la pura espontaneidad, en las máquinas de escribir, en las primeras cámaras fotográficas, en los vientos del verano, en las grandes olas del mar.
Así poco a poco se construye su historia. Y una vez que comienza a escribir es imposible de detenerlo, abatido por la cantidad de detalles que inventa por el entusiasmo y su inocencia. Las últimas palabras difíciles de leer siempre, marca imborrable de la emoción de la edad. De la emoción de su historial, del mirar para atrás.
Su mirada se pierde constantemente, travieso que sueña con lo que tuvo y no puede volver a tener. Un trozo de su pequeña mente cae cada atardecer, invisible entre la noche y su poder. Caen recuerdos, caen hojas, cae el tiempo. El próximo maldito invierno se lo llevará, crueldad para quien ya no debe vivir más.
lunes 28 de julio de 2008
Azúcar Amargo
Yacían, embebidos en la luz del mediodía y definitivamente solos, en privacidad, observados por la injusta narración únicamente. Sábanas y finos lienzos etéreos decoraban sus cuerpos, lecho, y el marco de la abertura que daba al balcón, asediado por el fuerte sol, que llegaba a ellos filtrado y endulzado por largas cortinas de lino.
Se dijeron estas palabras, en idiomas extraños a nuestro oído, apareciendo como inconclusos, pero que he logrado traducir:
-Es para vos- le dijo.
-¿Qué es?
-La pregunta que me querés hacer no es esa- respondió.
-¿Qué es lo que abre?- reformuló con indecisión.
Con un gesto ligero y la mirada oscura clavada en sus ojos, respondió. Se entreabrió la camisa liviana que llevaba apenas unida a su cuerpo, dejando ver el pecho.
Muy cerca del esternón, visible casi escapando la piel, un orificio.
-¿Debería?- le preguntó.
Respondióle con una sonrisa.
Acercó el artefacto al orificio, con mano temblorosa. Crujió muy poco, giró, y se abrió.
Un pequeño rectángulo de carne y hueso se desprendió, girando sobre el esternón, que hacía las veces de bisagra.
Ella sin dudarlo enterró la mano en su pecho, extirpó el corazón y lo sostuvo con la mirada ida.
Estaba reseco, gris, como una pasa de uva rosada.
Él la miraba complacido.
Ella levantó un recipiente de arcilla clara, y sumergió el viviente en agua clara. Éste se hinchó y se fortaleció, empezando a latir.
Lo dejó en su receptáculo humano, que rebosaba de alegría al lado suyo.
El hueso y la carne volvieron a su lugar, él se durmió al instante, destruído por la fatiga.
Ella fue rápidamente al baño, inclinando la cabeza en el inodoro, sacándose de encima tanta responsabilidad.
miércoles 23 de julio de 2008
Un Tal Carlos
Se alimentaba de sueños y fantasías diurnas, y a veces de noche se le escapaba una lágrima tímida. Siempre tímido, así era Carlos, una vida tibia, casi sin arriesgarse a ser vida. Quienes lo habían conocido lo miraban con ojos muertos cuando se lo cruzaban en la calle. Carlos los reconocía, pero no ellos a él.
No mucho tiempo había pasado desde que se había distanciado, pero Carlos había muerto. Había muerto tanto para ellos como en su mente. Para Carlos, ya no había Carlos, solo su carcasa vacía, llena de recuerdos infantiles de sus más recientes aventuras. Él no era amnésico, pero había perdido el marco de referencia. Había perdido eso que le da significado a las cosas que tocamos, vemos y decimos. Para él todo era nuevo, viejo, interesante, aburrido, bueno y malo a la vez.
Un ser desplazado de cualquier realidad, al margen de la página donde vive la gran mayoría.
Se lo que están pensando, pero Carlos no estaba loco.
martes 22 de julio de 2008
Poco Existenciales

¿Por qué siempre suena un celular que rompe el clímax?
¿Por qué si le digo buen día y por favor al colectivero tampoco sonríe?
¿Por qué en los días de lluvia la gente no levanta la mirada?
¿Por qué los ravioles siempre se enfrían antes que termines el plato?
¿Por qué cuando estamos depresivos escuchamos canciones tristes para sentirnos peor?
¿Por qué hay gente que disfruta enterrar tapitas de cerveza a la brea de las calles?
¿Por qué me pregunto tantas cosas?
sábado 19 de julio de 2008
De ideas terminales
Tu...tu....tu...tu...
Hombre: ¿Hola?
Mujer: Hola, si...¿usted es el señor que escribe poemas en el zonal, puede ser?
Hombre: El mismo. ¿Con quién tengo el gusto de estar hablando?
Mujer: Jacinta es mi nombre, ¿qué tal?. Quisiera hacerle un pedido.
Poeta: Sí, diga.
Jacinta: Hace bastante lo ando digiriendo. Sería algo asi como una carta de despedida, pero con ese tono gris que usted incluye en sus palabras. Algo así como una comedia dramática, en primer persona y con un chau y hasta la próxima algo escondido.
Poeta: Eh...bueno sí, cómo no. Quiero decir, es algo bastante extraño pero podría llegar a quedar algo muy bueno. ¿Puedo tomarme el atrevimiento de preguntarle el porqué de este poema?
Jacinta: Sí, total...Mire, anoche murió mi vecino. Amigo de la infancia, es el último que me quedaba. No sé qué pasa, si es el invierno o qué, pero resulta que en dos meses me he quedado completamente sola. Se siente como esa la fila de dominó, en el cual uno de pronto cae y caen todos los demás, ¿viste? Bueno, cuestión que a mi no me gustaría morir de una de esas pestes, esos virus pavos que le agarran a todo el mundo. Además, ¿te digo algo? Con estos 89 años hoy caminaba por la calle, tomando aire, todavía pensando en Benjamín, mi vecino, cuando de pronto veo un perro totalmente arrollado en medio de la calle. Son esas imágenes que aunque uno no quiera ver, las observa igual y cada vez con más detenimiento, ¿me seguís?
Poeta: Sisi, siga nomás.
Jacinta: Bueno, y entonces ahí me dije que tenía que hacer algo con mi vida. Si sé que mucho no me queda, mejor hacerlo rápido. ¿Por qué no? Una manera sutil de cerrar la puerta, ¿no te parece? Si hay que morir, que sea con estilo.
Poeta: (risas) Qué personaje eh. Pero cómo no, si tiene usted razón. ¿Para cuándo lo querría?
Jacinta: Para mañana domingo, al atardecer si puede ser. Usted sabe cuándo...y déjelo por abajo de la puerta, el dinero ya se lo haré llegar pronto.
Poeta: No se preocupe, que va a ser un placer para mí.
Jacinta: Muy bien entonces, no se habla más. Ah, y por favor, no alerte a nadie.
Poeta: No, claro. ¿Sino dónde queda el estilo?
Jacinta: Exacto. Sabía que iba a poder contar con usted. Muchas gracias.
Poeta: Gracias a usted. Hasta luego.
viernes 18 de julio de 2008
Velas
Por las noches solía dedicarse, como su madre lo solía llamar cuando era pequeño, a los velines. Esta palabra inventada por Adela, la podríamos resumir en unas cuantas, como hasta en una sola, velas. Sí, Daniel prendía velas. El otro mundo, los muertos, los fantasmas (como suele decir la gente) fueron observados por la familia de Daniel durante siglos. Hace tiempo le había dejado de dar importancia, el habito no lo conservaba, pero si el instinto. Su madre había muerto hace diez años, la vio por última vez hace cinco. Imposible olvidar, para él, los gritos de Adela por el living, arrojando las cacerolas por la cocina y tirando los libros por el escritorio.
Hace cinco años que Daniel no prende una vela.
Lugar común
Tanto, que creo que con esto ahí me quedaré.
¿Me encuentro yo, en una depresión literaria?
No creo, nunca supe escribir.
No vuelvo al mismo lugar.
En definitiva, nunca me fui.
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- Nos vamos.
- ¿Donde?
- Al bar de acá.
- Siempre al mismo lugar.
miércoles 16 de julio de 2008
Adolescencia
Tincho: Boludo, te dije mil veces que no me dejes los controles de la Play todos enredados, sos un hincha pelotas.
Boludo: Che, no me digás solo a mí Tincho, el pelotudo este también estaba jugando al Winning conmigo.
Tincho: Para vos también va, pelotudo.
Pelotudo: ¡Bueno che!, perdón, de ahora en más prometo que ordeno. ¡No se pongan en forros conmigo!
Forro: ¿Ya llegaron las empanadas? Bueno, ahí bajo, esperá que estoy en la compu terminando una...
Tincho: ¡Paja! Llegaste, ¿tardaron mucho las empanadas?
Paja: No, te parece. ¡Tardaron como cuarenta y cinco minutos los hijos de puta!
Puta: ¿Qué pasa?
Tincho: Nada ma, es Paja nomás.
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Pelotudo: Che este juego de mafia está de puta madre.
Puta: ¿Necesitan algo chicos?
Tincho: ¡No ma!
Pelotudo: Uy, te cagué a tiros, te cagué a tiros, uy mirá esa minita.
Tincho: No boludo, sos un forro, lo estabas por matar y te ponés a mirar la minita del juego. Te mata la paja.
Boludo: ¿Cómo?
Forro: ¿Qué pasa?
Paja: ¿A quién maté?
Pelotudo: Nada, nada, tomátelas tarado.
Tarado: Bueno, me voy a mi casa si total acá nadie me habla.
martes 15 de julio de 2008
Lo esperamos...
-Usted debe ser el nuevo portero ¿O me equivoco -? Mientras, Daniel asentía con la cabeza-. Tome asiento.
Se sentó, la silla no podía ser más incomoda. No importaba, él sólo quería el trabajo. ¿Qué importaba si tenía que esperar 1, 2 o 3 horas en esa silla? Recordaba tan bien su último trabajo, horrible por cierto, que deseaba empezar a trabajar aquí, en este colegio. Lo llamaron.
Le preguntaron si tenía experiencia, no la tenía. De todos modos, no les interesaba, sólo se enfocaron en sus pasatiempos y sus antiguos oficios.
-Muchas gracias, Sr. Ayala, lo esperamos mañana a las 8 en punto.
-Hasta luego- Dijo estrechando la mano al director.
Salió a la calle, hacía calor. Aunque, ese colegio, si que estaba frío.
Sobre-nombres...
*: Ay no sé gordo, estoy un poco cansada.
R: Pero tenemos que pensarlo, una cosa así no se decide de la noche a la mañana.
*: Bueno, bueno, tranquilo, tenemos más de 8 meses para pensar en un nombre, no te pongas nervioso todavía.
R: Pero gordita, si dejamos pasar el tiempo no se nos va a ocurrir nada. ¿Qué tal Flabio? Con b larga.
*: Mm no me gusta mucho, ¿lo hablamos después, dale?
R: ¿Y Fabián? A mí me gustan los nombres en serio, no le vamos a poner Martín como tu papá, eh.
*: Bueno gordo, bueno, Martín no. Pero igual Fabián tampoco me fascina.
R: ¿Florencio? Florencio Fabianni, ¿qué tal?
*: No sé, tengo algo con la f que me molesta. Gonzalo me gusta mucho.
R: Ay gordaaa, Gonzalo es nombre de camionero, de panadero, de almacenero.
*: (Bueh) ¿Y qué proponés?
R: No sé, ¿y si le ponemos Ruben, con acento en la u, como yo? ¡Sería divino!
*: ...nombre de peluquero.
R: ¡Estilista!, estilista María, ¿esta bien? Soy es-ti-lis-ta.
*: Bueno me voy a dormir.
R: Andá.
*: Chau.
R: ...despeinada.
lunes 14 de julio de 2008
Sabiduría adrede
jueves 10 de julio de 2008
Manías urbanas
Hay algo que se está desvirtuando. I feel it.
¿Por qué tengo que soportar con un gesto indiferente la música que me retumba en los oídos mientras leo? Y eso que no es alguna melodía que se me ha quedado grabada en la memoria inconscientemente, ni nada por el estilo. Es el otro pasajero que se sienta a unos dos metros y medio de distancia que con el ritmo incesante del ch-ch-ch no me deja concentrar.miércoles 9 de julio de 2008
Cuestión De Cariño
"Normalmente no diríamos una cosa así, pero todos queremos ese paquete, y lo queremos solo para nosotros."
Reposaba como hacía ya tres días sobre la mesa del comedor, no queríamos tocarlo.
Para las comidas habíamos tenido que trasladarnos a la sala de estar, donde almorzábamos, cenábamos, y compartíamos algún bocadillo de media tarde.
Algunos de nosotros habíamos retomado viejos hábitos, antiguos y olvidados intencionalmente por ser considerados vicios indignos de gente sana y correcta:
Volvíamos a comernos las uñas de pies y manos y hacer pequeñas esferas con el mucus de nuestras narices. Algunos nos habíamos entregado a la bebida. Y otras barbaridades que prefiero no nombrar por consideración al lector.

El paquete seguía intacto, con una fina capa de polvo que lo cubría, y que no osábamos limpiar. Cada día respiraba con más intensidad...
lunes 7 de julio de 2008
Marchitándose
Ya no hacía tanto frío, y la vuelta se hizo muy larga, igual.
Al cabo de unas horas estaba de vuelta en su barrio, pero pensando, en realidad, en otro lado.
Casi que no se da cuenta de que tenía un poco de hambre en realidad.
Desperezándose y olvidándose de viejas sombras, Carlos fue.
Y volvió pronto, con medialunas en mano.
El panadero era viejo amigo suyo.
De las épocas del fútbol.
De horas-caramelos.
Y reflejos,
sombras.
viernes 4 de julio de 2008
De pozos y grandeza
¡Nene, acordate de esquivar el pozo de la esquina!. Todas las mañanas el mismo grito santo. Sí, mamá, sí. En un mes, diez gomas pinchadas. ¡Diez! Como para que no me grite...de todas formas no entiendo, no. Cuando me golpeo y la piel se me abre, se llena. De sangre o de mugre, pero se llena. El pozo no se vence, y mirá que el viento menea tierra de un lado para otro, eh. Pero no, ahí continúa y, para peor, parece cada vez más profundo. Y se me complica esquivarlo, si abarca casi toda la vereda. Si bajo a la calle, que es peligroso. Si sigo como si fuera invencible, puf. Una goma menos.
Ser chico es complicado. Si mirás dibujitos sos un pendejo, si querés mirar una de miedo, te hacés el canchero. Si llorás sos un quejoso y si contás todo lo lindo que aprendiste en el día, sos insoportable. No entiendo la fórmula, nunca me la dijeron. No es que uno nazca con un manual de instrucciones para caminar sobre esta bendita tierra, no. Uno se las tiene que arreglar como puede.
A veces me pongo de puntitas de pie y me asomo por la terraza de casa para ver todo el barrio desde arriba. Me estiro lo más que puedo, cierro los ojos y me concentro muchísimo pensando que tal vez, cuando los abra, ya estaré algo más adulto y podré disfrutar todo eso que me rodea. Pero no. De todas formas, ¿por qué pienso en eso? Si parecen más perdidos que nosotros, si nos dicen continuamente cuánto les gustaría volver a esta edad. No tienen idea. Que prueben ellos andar en bici, y esquivar el pozo de la esquina sin bajar a la calle a ver si pueden.
Historias De Hoy Y Siempre
Después se fueron a dormirse pero no podían.
Se llamaban en sueños, todavía despiertos.
Después se durmieron, finalmente.
Mañana se olvidaron de todo.
Él vende choripanes en la Costanera.
Ella, la reina del trópico.
Voy a buscar un pañuelito...
De la felicidad
Distingo tres tipos de felicidad, que son delimitadas por su contexto espacial y temporal.
Llamemos a la primera, felicidad 1: Esta felicidad nos la encontramos seguido. Nos alegra el momento y nos aprovechamos de ella. Es una felicidad efímera y fugaz. Sin embargo, eso no significa que no queden secuelas. Superflua, sólo la reconocemos en ese momento, no la recordamos.
Una caída no duele, y menos cuesta volver a levantarse, o más bien, levantar otra felicidad.
En cambio, la felicidad 2, se opone completamente a la felicidad 1. Etérea, no la podemos describir ni en el mismísimo momento en que se encuentra sobre nosotros, pero si cuando se ha ido. Escapa del hedonismo de la primera, sin embargo, como bien dice la frase "más grande, más fuerte será la caída": Cae...pluff. El golpe no permite elaborar ni una felicidad del tipo 1.
Aquí entra en escena otra felicidad, la del tipo 3: "Darnos cuenta que, feliz es no ser feliz para no tener que dejar de serlo en algún momento".
jueves 3 de julio de 2008
Reaper
Sinceramente, me quiero colgar de un poste de luz.
¡¿Por qué?!
Y...viste, como que le agrega algo de poesía, ¿no? Imaginate un fiambre ahí colgado, abajo de la lluvia, iluminado por el farol. Abajo los gatos maullando, un par de pibes tirándole naranjas...
No le veo mucha poesía a eso.
Tenés razón, pero eso sí, es bastante dramático. Un tipo ahí colgado en la vía pública, desesperado, sin nada más en este mundo, desinteresado de todo, y, sin embargo, colgándose en el medio de la calle para que lo vean todos. Aunque sea hay que admitir que es contradictorio, una imagen fuerte.
Puede ser, pero te digo, hoy en día, es más probable que te vean matarte si subís un vídeo a YouTube que si te colgás en el medio de una avenida. Viste cómo es la gente que si no lo ve en la computadora no les parece nada interesante.
Claro claro, sí. Que mundo de mierda, ¿no? Llegamos, boludeamos un poco, lloramos, exprimimos un poco nuestro corazón y nuestro cerebro, y cuando estamos empezando a entender como viene la mano, ¡shuick!, nos fuimos. Jaja.
Te das cuenta de que no vale mucho la pena nada, ni siquiera reírse de eso. Son todos simples intentos de ponernos por encima de algo que en definitiva: te va a aplastar. Lo quieras o no, te llega, y no sos nada. Por mucha poesía, mucha cosa trascendental que le quieras meter, no vale nada, es un mundo material, hecho de cosas que se descomponen y desintegran con el tiempo, sin significado alguno...
Carajo mierda...no puedo más.
...sin espiritualidad. Las cosas que ves hoy mañana no están, porque no valen nada en este mundo de apariencias. Acá estamos todos de paseo para vernos constreñidos contra el reloj, hasta secos y gastados...
¡Hernán!
¡¿Qué hacés loco?!
¡Dejá la cuchara no seas ridículo!
Flaco en el enchufe no, que no tengo disyun...
Pero que lo parió, siempre lo mismo en esta casa.
¡Mamá, Hernán se hizo pochoclo, llamá a la policía!
miércoles 2 de julio de 2008
Hacerse El Que Sabe

No un problema normal, como cuando no nos podemos decidir si escuchar Metallica o Beatles, sino un problema serio, que me hizo cuestionarme las cosas que pasan en este país.
Resulta que estábamos caminando hacia la rotisería, en parte porque nos habíamos quedado sin pollo y en parte para asesinar alguna virgen inocente (no pregunten), y de repente nos suena el celular. Era Tincho, que se juntaban en su quincho a comer un asadito.
En ese momento no pudimos controlarnos, especialmente él, que ama la carne roja, y decidimos ir para allá dejando de lado el pollo y el torrente de sangre pura y virgen, que habían sido en un primer momento nuestras razones para salir.
"¡A lo de Tincho!" nos dijimos con alegría.
Esperamos en la parada unos quince minutos hasta que apareció un 666 que nos dejaba a pocas cuadras de su casa. Levantamos la mano cuando este estaba recién en la otra parada, como para prevenir. Resulta que el colectivo se acerca a toda velocidad y empieza a frenar a los pocos metros de donde estábamos, acercándose peligrosamente a la vereda. De más está decir que con el peso que tiene el colectivo, y el momentum que esto implica, siguió de largo unos cuantos metros más adelante de donde estábamos nosotros. Resignados, empezamos a caminar hacia la puerta que se abrió con un fuerte golpe.
Oh sorpresa, cuando estábamos por llegar, aparentemente sin razón alguna el colectivo arranca. Tuvimos que correrlo y saltar para colgarnos de la manija con una mano, porque en la otra teníamos listas las monedas (para no hacer esperar al chofer). A todo esto el buen hombre que estaba al volante ni se da por aludido de nuestra presencia, y nos cierra la puerta antes de que terminemos de entrar, enganchando la capucha de la campera.
Casi sin aliento, pero con evidente frustración, el demonio le preguntó:
"¡¿No nos vio?!"
A lo que el chofer respondió mirando por la ventana, como si no hubiese escuchado nada. Entonces sin mirarnos dijo con poca paciencia:
"¿De cuánto querés?"
--Aquí, creo, es necesario hacer un paréntesis para explicarles lo que sucedió y por qué sucedió. Resulta que el demonio que convive conmigo no es tan paciente como me gustaría. Tienden a subírsele los humos a la cabeza y perder un poco el control, es un poco irritable, sensible. No es que odie a la raza humana y quiera destruirlos a todos, es solo que a veces se siente un poco incomprendido en este mundo tan frío y cruel.--
Lo que siguió es bastante desagradable, en realidad no estoy seguro de querer recordarlo, estamos trabajando en eso con nuestro analista. Para darles una idea les voy a decir algunas palabras para que ustedes construyan por su cuenta la situación:
Llamas - piel chamuscada - monedas - explosión del expendedor de boletos - palanca de cambios - introducción - recto del chofer - órganos - chofer - desparramamiento - ojos - alfileres - apretura de costillar.
Igualmente no fue tan terrible, lo que pasa es que soy un poco impresionable y la violencia, aún en su forma más solapada, me deja helado. Es por eso que ahora estamos yendo dos veces por semana con el Dr. Fernberg que nos ayuda con estos problemas esporádicos.
El asadito en lo de Tincho estuvo buenísimo, y además todos los chicos nos festejaron porque llevamos unos kilos más de carne, que aunque estaba un poco dura era muy sabrosa.
martes 1 de julio de 2008
Planteos
"Si un ladrón dice ser inocente, y nosotros, que jueces no somos, no haremos más que creer", así (valga la redundancia), lo creía.
Sin embargo, después de un tiempo, comprendió algo importante (o resultaba serlo para él): "Creer y pensar son sinónimos y antónimos simultáneamente; uno cree que piensa cuando piensa que cree". Afortunadamente, Jorge ya no se hace más ese tipo de planteos, justamente desde que empezó a trabajar.
Los habitantes del dúplex
Hoy en día, la construcción de la izquierda alberga a Diego, Santiago, Manuel y Cecilia. Ya están viejos los cuatro, y bastante cascarrabias también. Tienen los mismos defectos que tenían en la juventud pero aumentados, mínimo, quince veces, y una sordera que, por suerte, permite que no se escuchen lo suficiente como para querer deshacerse el uno del otro en un ataque de ira.
La construcción de la derecha es mi hogar. Yo soy la nieta de los dueños originarios, de los que compraron el terreno e hicieron el dúplex.
Todos los días escucho los gritos de los viejos de al lado. Siempre me pregunto cómo habrán sido en su juventud y me imagino posibles historias de cómo se conocieron, qué cosas le gustaba a cada uno, cuáles eran sus objetivos en la vida y si los habrán alcanzado.
Muchas veces también me imagino sus posibles profesiones: ¿Diego habrá sido astronauta, ventrílocuo o comunicador social? A Santiago siempre le vi cara de actor, aunque a Manuel también. Es muy probable que hayan sido compañeros de teatro, y que dando vueltas alrededor del mundo conocieran a Cecilia en una feria americana. Ella a su vez habría sido amiga de Diego en la escuela primaria, cuando ambos vivían en un convento jesuita en Venezuela. Pero éstas son puras especulaciones. Los únicos que saben la verdad son los habitantes de la otra mitad del dúplex.
lunes 30 de junio de 2008
Comunicación

¿Por qué tenemos tantos contactos en msn?
¿Por qué hablamos siempre con los mismos?
¿Por qué hablamos aún con aquellos que tienen estado Ausente?
¿Por qué ponemos frases en Inglés en los sub nicks?
"¿Por qué no te callás y comés nene?"
"Perdón ma..."
domingo 29 de junio de 2008
La culpa colectiva
Y no es una labor sencilla, no, no, no, lleva tiempo, esfuerzo, un dental y mucha lavandina. A veces el olor es tan fuerte que tiene que ser engañado con nafta, pero ya saben lo cara que está y en muchas ocasiones es difícil hasta conseguirla.
Tengo cancha igual eh.., no crean que no. Ya estuve muchas tardes fregando sustancias intestinales ajenas y tengo mis propios trucos. Se los diría pero son confidenciales. Lo único que puedo hacer es darles una pista: uno de ellos involucra una espátula y papel metálico.
Volviendo al tema de la culpa, siempre que me encuentro en esas situaciones no puedo hacer mas que pensar: "pero si yo no hice nada, ¿por qué recibo el castigo?" Y...son cosas de la vida: despertarse, ir a laburar, y terminar limpiando la inmensa cagada achoclada de tu "amigo" compañero de trabajo. La próxima le voy a dar una pastilla de carbón en vez de una barrita triple de mantecol.
Ese fue mi crimen, he ahí que comparto la culpa.
sábado 28 de junio de 2008
MP3 y la Incomunicación.
*: ...
Tincho: Hola, flaco...
*: ...
Tincho: ¿Por qué me mirás?
*: ,,,
Tincho: ¿Me podés contestar?
*: .....
Tincho: ¡¡BOLUDO!!
Boludo: ¿Quééé?
Tincho: Sacate el MP3, hace media hora que te estoy llamando ¿no me escuchás?
Boludo: No, perdoná.
Tincho:: Parezco Pelotudo hablando solo.
Boludo: Jaja sisi ¿te acordás cuando estabamos en tu casa que se re colgó hablando solo?
Tincho: Sí Boludo, justamente por eso lo decía...
Boludo: Ah
miércoles 25 de junio de 2008
Medialunas y Coca
Camina que camina, no para de caminar. Se le había ocurrido correr un poquito para achicar distancias, pero se arrepintió. No corría desde hace tiempo, desde que jugaba al fútbol, cuando era un pibe más.
Llegó a todo esto a un lugar que no conocía, especuló que cerca de donde había empezado pero no tanto porque hacía dos horas y cuarenta y cinco minutos aproximadamente que estaban caminando. Miró girando la cabeza, para tener una vista de ciento ochenta grados.
Vio muchas cosas, pero solo algunas le llamaron la atención, las personas juntando cartones, y el puente que se alzaba majestuosamente amplio y oscuro por encima de su cráneo. Pensó que entonces debía estar abajo de un puente, y que había gente junatando cartones. "Mucha gente", concluyó. A todo esto la figura había desaparecido de la vista de Carlos, y él se sentó a descansar.
"Como me comería unas medialunas con un vasito de coca,"pensó para sí el fanático de la merienda.

lunes 23 de junio de 2008
(Leer) Con las Precauciones Necesarias
Finalmente le di un último impulso cuando se estaba alejando de mi cuerpo y del alcance de mi brazo. Resbaló alejándose de mí indefinidamente.
Abrí los ojos hacia el paisaje que escondía la puerta de arroz.
Blanco.
Todo blanco e indeterminado. Pocos detalles sobresalían en ese blanco tan puro y tan envolvente, espumoso. Un árbol de pétalos miles y rosas, intensamente rosados. Unas discretas hierbas al pie del árbol, su tronco delgado y un poco arqueado hacia la izquierda. Unas rocas grises y negras, de formas y tamaños proporcionales al árbol, posaban a su pie.
Debajo de la copa hermosa y viva, había un pequeño almohadón. Me acerqué y descansé en él, mis pasos no emitían sonido alguno en aquel vacío que sin embargo, no era nada frío.
Vi, entonces, a pocos pasos del acolchonado almohadón donde descansaba, una ventana de robusta madera, apoyada en el piso.
La paz y la meditación me saturaron rápidamente. Y la curiosidad me sorprendió abriendo la traba de la ventana. Entré sin complicaciones.
Ahí sí que hacía frío. No nevaba, el suelo estaba seco y duro, pequeñas rocas circulares, como las de la playa, vestían toda la superficie del lugar. Yo estaba descalzo, y mis pies suspiraban a gritos que me alejara de ese tormento crujiente y helado.
El cielo era oscuro, gris y oscureciéndose, como si una nube se abalanzara sobra la claridad del aire. Solo que en este caso la oscuridad no venía de alguna nube inmensa que se abalanzaba desde la lejanía. Ahí la oscuridad nacía del propio seno del cielo, aparecía de la nada y ennegrecía el horizonte.
El terreno estaba inclinado, ascendía hacia una colina, que estaba coronada por una choza, una casa, cuyas luces amarillentas estaban prendidas. Parecía estar al borde de un precipicio, no podía ver nada más allá de esa construcción; solo negro cielo.
Empecé a caminar, escuchando el entrechocar del amasijo tricolor que pisaba sin cesar. Piedras negras grises y marrones, en todos lados. Solo escuchaba las piedras, crujiendo, raspando. Y sentía mi pecho inflarse y desinflarse, sentía la fricción de mis ropas con cada paso.
Llegué sin conciencia alguna del tiempo, hasta la puerta de la cabaña. Pude ver ahí que estaba hecha de madera sólida, sin lijar, robusta y maciza.
Pero la puerta era de cristal, luminoso y etéreo. Giré el picaporte transparente y entré sin pensar.
Estaba en tu casa, había olor a nesquick.
viernes 20 de junio de 2008
Solo
Calculaba, paso a paso, los espacios entre cada banco. La plaza estaba fría, muy fría. Pero él no suponía que por esa razón no iba a tener nada que hacer ahí. Nunca faltaba una latita, una botella o, en el mejor de los casos, una pelota. Y si llegaran a faltar, siempre había alguien con lavarropas para ofrecer sus medias. Él no sólo no tenía pelota, sino que tampoco tenía medias.
- ¿Para qué? - , se preguntaba - Si, total, las voy a ensuciar. Las necesito para el cole.
Ese día no había nadie.
- Mejor - pensaba Jorge, ahora podría pensar el solito las jugadas, para que los demás no se rían de él.
Era malo, era muy malo, o como suele decirse aquí, un terrible patadura. Pero se las imaginaba, se imaginaba las jugadas que nunca le habían salido (y que nunca le saldrán), veía en su mente el momento en que aquella sonrisa, la de sus amigos, burlándose de él, se desfiguraba. Especialmente la de Carlos...
Pan, queso, pan, queso, pan, queso...
miércoles 18 de junio de 2008
¿Por qué
2- Prendí la ducha.
3- Me agarraron las ganas.
4- MOMENTO CLAVE: ¿Qué hacer? ¿Inodoro? ¿Ducha?...¿Bidet?
5- Condiciones cósmico telúricas determinan que, a pesar de estar completamente desnudo, me da fiaca apuntar al inodoro.
6- Entro en la ducha.
El resto es Historia.

martes 17 de junio de 2008
Una Tarde Agitada Y Desesperante
Aquellos que fumaban, lo hacían a todo vapor en ese momento. El sonido de los zapatos sobre el parqué se estaba volviendo insoportable. Alguien preguntó con falsa inocencia si se había abierto el paquete. Las miradas se entrecruzaron como telarañas infinitas y babosas entre todos los presentes. Pronto, estábamos caminando hacia el paquete, que había sido colocado en la esquina de la mesa del comedor, como para no confundirlo con algo corriente, algo de naturaleza similar al resto de los objetos del cuarto.
Lo tomamos con precaución entre nuestras manos, seguía tibio y de una asombrosa semejanza a un ser vivo. Por supuesto habíamos descartado esa posibilidad desde el minuto uno, cuando comprobamos que su peso era de 30 kilos, pero ahora no podíamos recordar por qué esto nos había llevado a tal afirmación.
Ya nadie estaba seguro de qué se refugiaba plácidamente entre los papeles brillantes, esperando a que nuestra curiosidad nos lleve al límite de lo impensable, al riesgo inaudito. La insoportable espera, ¡Cómo lucharla, cómo controlarnos!
De pronto, los relojes enloquecieron, las alarmas de los nuestros empezaron a chillar, los de la pared también gritaban el augurio, la fuerte necesidad de ir, ir a tomar el té.
Ya eran las 5.
lunes 16 de junio de 2008
Que los cumplas
Very Very Sexy Coiffeur
lo invita a:
Fiesta Estilista
Ruben's Birthday!
Colores Pastel: En Pareja y Esmeralda para Solteros ;)
Temática: Peinados Siglo XVII
Con reflejos no entrás.
Ruben
Visitas Tímidas
Ve su ojo oscura figura, en la negrura de la penumbra.
Parpadea, se frota el óculo. No logra distinguir quién es que lo ha llamado con voracidad. La figura permanece borrosa, un contorno, negro.
Carlitos mira, con ojo amplio y húmedo. Espera, espera un poco más. Su músculo empieza a temblar, bailando con el frío petrificante.
Finalmente decide ir hacia allá, pasando las hamacas y cruzando la calle, donde la silueta espera, contrastando con una blanca pared que yace detrás suyo. Carlos da un paso y otro paso, y se acerca, pero la figura sigue tan borrosa como antes, una sombra corpórea y empañada.
De pronto, comienza a moverse, camina con pasos cortos por la vereda resquebrajada.
Él la sigue, con el latido inquieto.
viernes 13 de junio de 2008
Asco
Cuando caminaba, escuchaba los golpes de sus tacos. Al promediar el túnel, vio a un pasajero perdido que la miraba, le dio asco, mucho asco.
lunes 9 de junio de 2008
Inercia
Cuando menos imaginaba que mi vida cambiaría, cuando menos pensaba que algo interesante me ocurriría, empecé a sentir estos raros avisos de alguien que se aproximaba. Ese alguien ya se había ido hace un tiempo, tampoco quería volver y yo, no quería que vuelva. En definitiva, era pura inercia.
Llegada
Lo apoyamos en el centro de un sofá de tres piezas, y lo miramos. Envuelto, cerrado, hermético, ¿qué sería? Después de sacarnos las camperas y las botas, nos dispusimos a investigarlo con apropiada precaución. Le tomamos las medidas (65 x 39), lo pesamos (30 kilos) y sentimos su textura (estaba caliente y liso).
Caliente y liso, suave, como resbaladizo. Eso nos sorprendió un poco, más a las mujeres, y nos dio un poco de repulsión. Por eso decidimos suspender la investigación por ese día y continuar con nuestras tareas diurnas antes del mediodía.

viernes 6 de junio de 2008
Uno de Pisteros
De repente se cruza con otro pistero que para su auto al lado. Y este pistero le dice:
"Che, fier...&#@%·$/=!ª/*-+
(Y acá intervengo yo y ambos pisteros se mueren en el instante. Les explota la cabeza tan fuerte que se les caen los anteojos)
Después viene un perro y los mea a ambos, primero al que iba caminando, que estaba tirado en el piso, porque era más fácil, y después se mete por la ventanilla y mea al que estaba adentro del auto.
Analista: Interesante. ¿Cuántas veces soñó con esto antes de empezar con la incontinencia?
*¿De qué incontinencia me está hablando?
Analista: ¿Cuál me dijo que era su profesión?
*Actuario
Analista: Interesante.
martes 3 de junio de 2008
Frío

Era tarde, el frío invitaba a encerrarse, bajo llave, en un cuarto calefaccionado. Los colores de las cosas estaban grisáceos por falta de temperatura, como antiguos, olvidados, agresivos a los niños que ahí jugaban hace unos meses.
La plaza está desierta. Es chica, con un par de toboganes y unas pocas hamacas, suficiente para entretener, junto con tres subibajas, al batallón de chicos del barrio. Solo hojas que se arrastran tristes, intentando volar, recorren su arenero y el pasto reseco que ha tomado filo de tan viejo.
Los grandes árboles que la rodean son manchados, como las pieles de los (hombres) ancianos, manchas blancas y pardas. Sus copas peladas sostienen con esfuerzo las pocas hojas que tarde o temprano recorrerán la plaza que vigilaron todo el verano. Ahora no podrán jugar con los chicos, no hay chicos, no jugando…
En el banco, de espaldas a los subibajas, la calle al frente y el frío en las mejillas y orejas. Gris marrón y azul el abrigo, bufanda negra. Las piernas bien juntas y sin tiritar, caminando con los dedos sobre el banco verde congelado, los dedos sobre el banco tallado y raspado. Debajo de todo el abrigo el corazón late solo, despacio, des-pa-cio, en sintonía con el frío y el viento que casi no se hace escuchar. Cesa la caminata, ya no se llega lejos con los dedos, ahora que hace tanto frío.
Pero esto de verlo nada más. Él no sabe, no se sabe si sabe nada de lo que le pasa. Por ahí solo le pasa a uno y lo refleja en él. Quizás salió a descansar, escuchar el aire, antes de girar la cabeza, no tan despacio y con los ojos abiertos, al grito de “¡Carlos!”.
lunes 2 de junio de 2008
Vomitos
Espera
domingo 1 de junio de 2008
A todo o nada
El Amor Todo Lo Puede
Te quiero, nos queremos.
A veces una sonrisa no es suficiente. :D = :(
A veces pensamos: ¿Por qué pienso?
-¡FASTI-FIX ARREGLA TODO!
-¡FASTI-FIX NO DEJA MARCAS!
-¡FASTI-FIX ES TODO LO QUE USTED NECESITA!
-NO MÁS POEMAS DE AMOR, NO MÁS CAJAS DE BOMBONES, ¡RECONSTRUYA SU RELACIÓN CON FASTI-FIX!
Casa
Reja negra, un ph bien hasta a el fondo. Al llegar al final, una puerta verde que, siempre, hay que empujarla para poder entrar. No había nadie, era de esperarse porque, Jorge, vive sólo hace años. Hace tiempo vivía con un amigo, del cual nunca quiere hablar. La pequeña cocina, tal vez demasiado pequeña para ser recinto de toda esa gran mugre, ya casi no era utilizada. Jorge no comía mucho en su casa y, cuando comía, no cocinaba.
Tenía sueño, como todas las noches. Aunque sin duda ese día había sido diferente...
Al parecer no le prestó mucha atención a eso, el sueño le ganó.
sábado 31 de mayo de 2008
Persefono
Levantaron el negro teléfono que colgaba amenazador.
-¿Hola?- dijo Johnny, con su tono tan gruñón.
-¿Qué te dicen?- preguntó Nick, acercando el oído.
-Suena "Highway To Hell", aquella bella canción.
-Extraño- dijo Nick- no tiene mucho sentido.
Sin aviso la cabina empezó a girar.
Giraba giraba, giraba sin parar.
De tanto girar, no paro de rimar,
quiero ver sus manos en el aire levantar.
Sí sí, es la historia de Nick y Johnny.
Sí sí, y una pizza con pepperoni.
Sí sí.
Sí sí.
Sí sí.
Cuenta la historia que Johnny y Nick,
fueron tragados por la tierra en la cabina.
Viajaron juntos, viajaron sin fin.
Hasta que llegaron al final de la caída.
Allí abajo, donde cayeron los muchachos
no era el infierno ni un lugar lleno de enojo.
Entre trapos viejos y cantidad de escombros
Encontraron sentado al viejo Persefono.
-Hola cuates- les dijo muy moderno,
-soy Persefono y Soy Dueño de este infierno.
(Lo que antes había dicho es una equivocacción,
este sí era el infierno ahora préstenme atención.)
Sí sí, es la historia de Nick y Johnny.
Sí sí, y una pizza con pepperoni.
Sí sí.
Sí sí.
Sí sí.
Johnny y Nick se quedaron sin palabras
mientras el viejo Persefono preparaba las estacas.
-¿Para qué todo esto?- atinaron a preguntar.
Pero el anciano reía y no podía parar.
-Ustedes se quedan, aquí en este lugar.
-Gracias Persefono, por aclarar.
Luego los sentó en unas sillas de escritorio.
Lo bueno era qeu el eje, era giratorio.
Persefono adquirió, un aparato singular.
Tenía un micrófono, y un auricular.
A ambos les colocó, uno sin preguntar.
Dijo:
-Muchachos, ¡empiecen a trabajar!
Sí sí, es la historia de Nick y Johnny.
Sí sí, y una pizza con pepperoni.
Sí sí.
Sí sí.
Sí sí.
Desde aquel día soportan por siempre,
la honrada tarea de buscar clientes.
Ofrecen muchos productos y servicios.
Johnny y Nick son telemarketers del vicio.
Sí sí, es la historia de Nick y Johnny.
Sí sí, y una pizza con pepperoni.
Sí sí.
Sí sí.
Sí sí.
Sí sí.
Oh sí.
Paz
viernes 30 de mayo de 2008
Retracción
Gandolfo, Jorge Carlos
Yo lo vi siempre distrayéndose en los bares, buscando algo que realmente lo impulse al más allá. Mientras tanto parecía divertirse. Se garroneaba un fasito en el baño, peroraba sobre el desconcierto.Si él, el mismo iba a ser un artista, pero cuando llegue el momento, algo tenía que pasar. Si yo lo veía alegre y reflexivo, pero su optimismo siempre lo anduvo carcomiendo.
Transporte público: ¿Núcleo de Literatura Popular?
Yo: ¿Por qué la gallina cruzó la calle?
Colectivero: ¿Por qué no me chupás un poco los huevos nene? ¡¿CUÁNTO?!
Yo: ¿Por qué la angustia?
Colectivero: ¿Por qué no me preguntás una vez más así te explico?
Yo: ¿Por qué?
Colectivero: ¡Porque te voy a romper la cabeza! (se levanta)
Yo: ¡¿Pero por qué?!
Colectivero: Porque soy colectivero y no me entran los cambios.
Yo: ¿Es para ponerse así?
Colectivero: (suspira) Si habré nacido buenudo...pasá pibe, y la próxima pedí monedas.
Otra vez
jueves 29 de mayo de 2008
Ocio
Caen hojas del árbol que sobrevuela al pasillo, una hoja cae sobre la mejilla de Carlos.
Sonríe.
miércoles 28 de mayo de 2008
23:05
Me desperté con el sonido del celular...
-¿Jorge, dónde estás?
-En el tren, volviendo.
-¿Hacemos algo hoy?
-La verdad estoy sin ganas, pero otro día vemos.
Y corté...no me di cuenta en ese mismo instante, pero no lo había saludado.
Ofensa

Hoy tuvimos una discusión, el demonio y yo. Hace tiempo que me viene insistiendo con que quiere un sacrificio humano, que quiere un sacrificio humano que todos los demás demonios reciben sacrificios en su honor. Y yo me canso de repetirle que no, que se va a tener que aguantar ser un demonio sin sacrificio humano. Es suficiente con los gallos que degollamos los domingos en la pileta de la cocina recitando macumbas del Umbanda. ¡Encima después el lío de plumas y sangre lo tengo que limpiar yo! Claro, el señorito viene y se piensa que acá estamos todos para servirle, que es el amo y señor del oscuro inframundo. ¡No señor! Acá somos gente laburadora y gente digna, yo no tengo por qué andar buscando bebitos para hacer ningún ritual ni tampoco fregando jugos intestinales del piso de la cocina. Así que que no me vengan con estupideces, que para eso están los giles. ¡Yo no soy ningún gil! Y se ofendió. No me habla desde la mañana.
Jueves 13:25
-¡Ay que genia!
-Sí, ¿viste? Encima tiene un pelo divino. Una diosa, una diosa.
-Bueno, te digo, Ariel el que trabaja en la pelu de Joni es así, tal cual, un macho prepotente. Yo le he dicho a Joni que lo mande a freír churros pero no, parece que "es un divino, es pura pinta eso de machote".
-Se...
-Claro, lo mismo digo.
-Bueno Gastón, te dejo porque me tengo que ir a comprar tinturas que mi mujer me las usa todas.
-Chau Martín, nos vemos. Después pasame el nombre del producto que usás, tenés un lacio espectacular negro.
-Dale chau chau.
martes 27 de mayo de 2008
Viviendo Juntos
Es muy lindo convivir con alguien a quién uno le conoce todas las mañas (esto no se lo digo a él por supuesto, enloquecería de vergüenza). Pero entre ustedes y yo, una vez que uno lo conoce, ya no se si le queda tan bien el nombre "demonio", es más bien un cascarrabias, un diablillo si les parece.
Ay, sus travesuras me hacen reír.
lunes 26 de mayo de 2008
Corredor
Carlos
Los relámpagos eran fríos, caían despacio cavando sus tumbas en la tierra. Lejos, lo bastante lejos como para permitirse ver, estaba Carlos.
Miraba con mano en bolsillo. Su aliento hacía humo en el aire, una pequeña nubecita orbitando su cabeza desgastada. Tenía el cordón desatado, y una bufanda polillada. Parecía estar sonriendo, aunque muy disimuladamente.
Atrás suyo, los rayos goteaban en silencio. Levantó la mano, como para saludar, pero la volvió a meter en el bolsillo con vergüenza.
Es un dulce este Carlos.
Poner...
domingo 25 de mayo de 2008
¿Por? (Fanáticos no ofenderse)
...
"Pero si me lavo la sociedad todos los días."
sábado 24 de mayo de 2008
Un Martini Más
Foro Nacional
viernes 23 de mayo de 2008
¿Sentido?
Me imagino, que todas las frases tienen sentido. Hasta la más descabellada sufre la terrible realidad de tener sentido. Sentido, para mí, no es más que el estado de existencia de algo, de la cosa en cuestión. Sentido resulta ser un adjetivo que me indica solamente si lo que yo leo, escucho, veo... existe. Obviamente, todo esto, sin irnos a la filosofía de Platón, a la cual no me quiero introducir ahora por cuestiones de cansancio, (conclusión 2: Platón me estresa).
La verdad, por otro lado, no es un adjetivo, ni un sustantivo y, menos que menos, un verbo. Resulta ser algo más peligroso que eso, resulta ser, un arma. Un arma con un impresionante sentido.
Y cada vez que lo vuelvo a pensar, parece no tener sentido.
Este se pierde, gracias a la insensata repetición.
¿Por qué?
- Ej: "Ese bebé me hace acrodar a Igor, el ayudante del Dr. Frankenstein, ¿viste?
o
- "Tenés abierta la farmacia, ¿no me das un tafirol que me explota la neurona?"
y para mayor satisfacción:
- "¿No parece que tiene un culo en el mentón ese señor?"

En el subte pasan cosas...
Ustedes piensan: "Un dispositivo guía para interpretar dispositivos de similar naturaleza".
Ahí se equivocan. Todo esto y mucho más verán al manual hacer por ustedes. Nunca más preocuparse por la salida, la entrada, input, output, si compramos pochoclo si desenchufamos el microondas que los martes recalienta y empieza a recitar versos de Goethe (microondas de origen Germano por supuesto). El manual de manuales se preocupa por usted. ¿Tiene frío? El manual de manuales tiene frío por usted. ¿Le falta dinero? El manual de manuales se declara en bancarrota mil veces con tal de satisfacer su angustia.
Bigote de vendedor no poco corajudo: ¡Y no solo esto señoras y
señores! Hay mucho más que el manual hace por usted, le compra regalos a sus hijos en navidad y pascuas y sus cumpleaños y el día de la raza y de la independencia y el día del niño y el día del menor de 15 y el día del jovencito entusiasta y el día del alumno de primaria, el de los cortes "casquito" el de amante de los caramelos y mucho más, el manual de manuales tiene control completo y automatizado de su tarjeta de crédito. ¡Sí, sí, sí! ¡El caballero del fondo pregunte todo ya!Hombre bastante ...udo: Sí...¿viene con manual?
Puertas, puertas, y más ventanas
El hombre empezó, después de mucho pensarlo, a caminar. Cuando ya había pasado las paredes, cuando ya el techo le quedaba corto, llegó a la puerta. En ese momento, la miró y se preguntó: ¿Cuantas de estás puertas me seguiré cruzando, y cuál será la que tenga que abrir, la que me lleve a donde quiero llegar?


